Leyendo: La melancólica muerte del Chico Ostra.


 

“El niño de ojos de clavo

de estaño en un solo día terminó de montar su árbol

Pero se veía muy raro

pues él mismo no veía.”

 

 

Así cuenta uno de los pequeños relatos que nos ofrece el genio de cabellos retorcido detrás de Batman, El extraño mundo de Jack, Marcianos atacan, Joven manos de tijeras y tantos filmes que a lo largo de un tiempo nos han hecho pensar en que el cine de Holliwood no sólo está lleno de explosiones y dramas, si no que está la posibilidad de construir dentro del mismo formato algo distinto, y cabe decir, no es cine independiente o “de arte” como lo catalogan en algunos videocentros.

La melancólica muerte del Chico Ostra es un libro publicado en diciembre de 1999 (no se si esto tenga que ver con que Burton tiene una relación intima con la navidad) y que trae entre sus páginas muchos personajes con diferentes historias, la mayoría de ellos, niños con problemas de contacto social, seres solitarios y con desvaríos que yacen en su naturaleza, relatos que a manera de cuentos en rima dan vida a pequeños fragmentos de la historia de estos personajes, con los que titula generalmente cada uno de sus cuentos.

El título del libro lo toma del cuento más extenso que tiene lugar en un matrimonio donde un niño nace siendo mitad ostra a quien da muerte su propio padre. Cada uno de los relatos viene acompañado de ilustraciones que el mismo Burton dibujó, así que si ya conocemos su estilo y toda su estética sabremos de qué tipo de niños estaremos hablando. Algunas de las imágenes precisan de colores y otros son más que claros dibujados con unas cuantas líneas grises y manchones de lápiz.

Se que probablemente estarán pensando… ¡Pero David! El libro fue escrito en inglés, cómo te atreves a decir de esa manera que es un buen libro si ni siquiera has leído los textos originales y las traducciones en muchos de los casos se distancian del texto original o hace que este pierda su sentido y mas cuando tratamos textos en rima, no se puede pensar en la fidelidad absoluta de un texto que encima contiene la genialidad del maestro Burton y que bla bla bla bla… pues si, para aquellos que digan eso el libro también cuenta con los cuentos en inglés, digo, para que veamos en su totalidad el valor del libro.

Título que recomiendo para todos y todas las edades, para niños y niñas que estén cansados de las princesas que besan sapos y para señores y señoras que quieran un cuento para antes de irse a dormir.

Leyendo: Bartleby el escribiente.


“Me llamaban Ismael”, así dice una línea de una canción que me recuerda a mi mejor amiga y a uno de mis escritores favoritos; me lo recuerda por el nombre del personaje principal en una novela clásica sobre una ballena blanca.

Me refiero al mismísimo Herman Melville y su gigantesca Moby Dick, tan grande como la ballena… de la que no voy a hablar, sino que hablaré de uno de sus cuentos más simbólicos, tristes y para algunos, adelantado a su tiempo, un cuento que ha sido publicado miles de veces y estudiado por diversas ciencias sociales, que muestra una imagen de nihilismo tras un velo que aún no es descrito, del que Vila-Matas adopta la idea para su obra Bartleby y compañía.

Bartleby, el escribiente, publicado en 1856, es un cuento clave en la literatura inglesa donde Melville trabaja con un momento de su propia vida en el cual no tenía ganas de vivir ni hacer nada, donde el hecho de la existencia por la existencia dejó de ser válido y se convirtió en el motivante del ser para existir; es decir, la perdición del sentido llevada a los extremos.

Bartleby es un hombre joven que trabaja como escribiente pero que con el transcurso del tiempo deja de hacer las cosas, deja de encontrar una razón para seguir haciendo algo, es sorprendente la manera en la que el desgano lo va inundando y más aún cómo no notamos esta transformación en él: nos resulta ajena y extraña, la entendemos cuando ya es muy tarde para nosotros y para él.

Melville tuvo una vida llena de tropiezos e incidentes que lo desmotivaron, orillándolo a pensar que su literatura no serviría de nada, pero al conocer a Hawthorne se le revela algo importante para que siga escribiendo, ambos han alcanzado la eternidad, el mismo Melville lo dice después de largas charlas con su amigo y tras comprender que su obra sería recordada.

En sus relatos y obras encontraremos personajes desarrollados en el ámbito psicológico, algunos piensan que debería ser considerado dentro de los modernistas en la literatura, pues así como Kafka, Joyce y Proust, su literatura guarda un serio sentido en el reflejo de esta nueva psique social o colectiva. Sin embargo sus relatos no dejan de mostrar el estilo acostumbrado por los demás autores de su época, aunque Melville se ve mucho más desenvuelto y desenfadado que sus coetáneos, como Hawthorne, por ejemplo.

Actualmente existen muchas ediciones que tienen por contenido este cuento no tan breve. La editorial Veracruzana, en su colección “Biblioteca del Universitario” ha decido incluirla junto con otros de los principales cuentos del autor mientras que la editorial Nórdica ha decidido hacer una edición dedicada únicamente al cuento con ilustraciones de Javier Zabala, Premio Nacional de Ilustración 2005, quien ha ilustrado mas de 60 libros en todo el mundo, sin duda una edición lista para ser disfrutada por el lector.