Cosas de Libreros 115


Cliente: Hola, buen día. ¿Disculpa tienes algún libro para construir tu casa?

Yo: Tengo libros para hacer arreglos en la casa y todo eso, pero no estoy seguro de que tengamos algo para construir toda una casa.

C: Es que no confío en los albañiles. Son tipos muy sucios y deshonestos. Les gusta hacerse los tontos todo el tiempo y te cobran mucho además de robarte cualquier cosa que dejes a la mano. Pienso que el mundo estaría mejor sin esa horrenda clase social.

Y: (Buscando en el sistema) No tengo ningún libro. Disculpe.

C: Gracias, tendré que hacer un inventario de cada cosa que tengo en mi casa.

Cosas de Libreros 114


Clienta (un poco nerviosa): Hola, buen día, disculpa, quisiera saber si de casualidad tienes el libro de Justin Bieber.

Voz (se escucha que alguien grita de algún lugar al fondo de la librería): ¡Aquí no venden esas porquerías!

Yo: Permíteme buscar en el sistema. Pero no creo que tengamos mucho. (No tuvimos nada y jamás supimos quién había gritado).

 

Cosas de Libreros 113


Clienta: Mañana tengo un curso con el profesor Gonzales y me gustaría saber qué libros tienes de él.

Yo: ¿El profesor Gonzales qué? ¿Tiene el nombre, el segundo apellido o algún título?

C: Por eso el mundo está como está. No es posible que trabajes aquí y no tengas idea del importante trabajo que hace el profesor Gonzales.

Y: Lo lamento pero tenemos muchos autores con el apellido Gonzales en nuestro sistema.

C: Busca a alguien que sepa de astrología y lectura de la mano. A ver si vas conociendo un poco más.

Cosas de Libreros 112


C108: (Yo había dejado de trabajar en la librería por un periodo. El cliente también había dejado de frecuentarla en mis últimos días ahí. A mi regreso coincidimos un día de la primera semana. Me vio, abrió mucho los ojos y al salir habló con la encargada) Tan bien que estaba uno aquí, pensé que lo habían despedido, es una persona muy desagradable. Qué pena que regresara. Con lo amable que es usted.

Cosas de Libreros 111


C108: Vengo a apartar este libro, no es para mí, es un regalo que voy a hacer. Me gustaría que lo cuidaran mucho porque ya está maltratado. Supongo que le van a hacer algún descuento.

Yo: No, me temo que no se le puede hacer ningún descuento a este libro.

C108: Lo mismo me dijiste la otra vez y te dijeron que me hicieras el descuento.

Y: Sin embargo este libro llego sin maltratar por parte de la editorial, ha llevado muy poco tiempo con nosotros y cuando revisamos las cámaras de seguridad observamos que el daño se le realizo con los constantes cambios que usted hacía en el área de erotismo.

C108: Pero el libro está maltratado.

Y: Sí, pero no podemos hacer un descuento a un libro que el mismo cliente maltrató para obtener un descuento sobre el libro.

C108: Pero no me di cuenta que lo maltrataba.

Y: De eso no podemos estar seguros.

C108: (Muy molesto) ¡Pues ya, está bien, déjalo apartado, vean que aún les compro, con sus libros maltratados! Pero me lo vas a cuidar mucho porque no quiero que ustedes lo maltraten más, es para un regalo así que también lo vas a envolver.

Y: Sí, primero habría que liquidarlo y después hacemos lo que usted guste con el libro.

C108: ¿Cuánto quieres?

Y: Para reservar el libro sería el treinta por ciento del valor total de un libro de mil quinientos sin descuento alguno. ( Me entregó el dinero enfadado y después salió enfadado).

Cosas de Libreros 110


C108: (En caja) Dejé un anticipo para un libro que va a ser un regalo, aquí está el recibo, para que vean que sí se está pagando. También me gustaría apartar otro libro, también va a ser para un regalo, pero está maltratado, me gustaría que le hicieran también un descuento.

Encargado de caja: Si gusta primero hacemos la liquidación del primer libro y después vemos lo del libro apartado. (Revisando el recibo) Restarían setecientos pesos.

C108: No es posible, yo dejé un anticipo de trecientos pesos, me están cobrando más.

E: No, el libro tiene un costo de mil doscientos y con el descuento queda en mil pesos.

C108: Por eso, me estás cobrando demás.

E: No, setecientos pesos más trecientos pesos da un total de mil pesos.

C108: No, me están robando, porque no me has hecho el descuento.

E: Sí, le repito que el costo era de mil doscientos menos el descuento da un total de mil pesos.

C108: Pero me dijeron que me darían un descuento demás.

E: No, no existe otro descuento. El precio final sería de mil pesos.

C108: Pero está muy desgastado el libro. Creo que es justo otro descuento.

Yo: A mí no me autorizaron más descuento. Lo lamento

E: Entonces sólo restarían setecientos pesos.

C108: No, porque yo ya dejé un anticipo, aquí está el recibo.

E: Y sí, eso ya entendí, el libro cuesta mil pesos, ya con todos los descuentos autorizados, menos trecientos pesos quedan setecientos pesos.

C108: Pero yo dejé un anticipo.

Y: Y ya lo consideramos. Si quita todos los ceros y piensa que diez que serían los mil pesos del libro, menos tres que serían los trecientos pesos del anticipo dan siete que serían los setecientos pesos que restan, queda su cuenta clara.

C108: Pues no me voy a pelear, me queda claro que aquí hay algo, pero ni modo, aquí tienes (entrega el dinero).

E: Señor me dio sólo quinientos pesos.

C108: No, cuenta bien.

E: Sí, son quinientos pesos, si gusta revisamos en las cámaras de seguridad.

C108: Está bien, toma (entrega los doscientos pesos). Y ahora lo envuelven porque es un regalo. (Sacamos el libro de los apartados) Con mucho cuidado que ya está maltratado y lo van a dañar más. (Mientras envolvemos el libro) Mira nada más, está bien dañado, no es posible, deberían de hacerme otro descuento. (Terminamos de envolver el libro y se lo entregamos) Gracias. (Respecto al otro libro no comentó más.)

(Para saber quién es C108 https://davidullhman.wordpress.com/2017/07/08/cosas-de-libreros-108/)

Cosas de Libreros 109


C108. (Varios compañeros teníamos la duda de saber por qué cada que venía ese hombre todos los libros del área que frecuentaba se encontraban distintamente distribuidos perdiendo el orden que se les asignaba. En una librería es normal tener que acomodar un área todos los días porque el material siempre se mueve, sin embargo con el área que él frecuentaba los libros comenzaban a maltratarse y a perder un lugar para poder ser ubicados. Decidimos que un día lo seguiríamos por las cámaras de seguridad. Nuestro descubrimiento fue enorme. C106 movía los libros reacomodando el área a su antojo, siguiendo un orden impuesto por él, misma razón por la cual un libro que tenía que estar en el librero lo encontrábamos en un espacio para exhibición. Después de reordenar los libros tomaba uno, se sentaba en uno de los sillones y colocaba el libro sobre sus piernas contemplando una fotografía durante mucho tiempo. Finalmente cerraba el libro y antes de devolverlo a su lugar maltrataba un poco alguna de las esquinas. Una tarde, decidí ir a hablar con él mientras acomodaba los libros.)

Yo: ¿Le puedo ayudar?

C108: No, estoy bien.

Y: ¿Hay algún problema con los libros?

C108: Ninguno, sólo estoy viendo.

Y: ¿Le puedo molestar si no cambia los libros exhibidos ni el orden de acomodo?

C108: (Nervioso y molesto) No, no, no estoy haciendo nada de eso.

Y: Me informan de seguridad que sí, han estado observando por las cámaras.

C108: Pero es que siempre que vengo los libros están cambiados de lugar en que yo los dejo.

Y: Sí, son reacomodados para poder encontrarlos más fácilmente y vender a los clientes.

C108: Pero así no lo encuentro rápidamente yo y entonces tengo que buscarlo.

Y: Sí, pero tenemos un orden interno para trabajar.

C108: Ya entendí, ya, hasta si no puedo encontrar los libros no lo voy a hacer más.

(Para saber quién es C108 https://davidullhman.wordpress.com/2017/07/08/cosas-de-libreros-108/)

Cosas de Libreros 108


Cliente frecuente que nos atemorizaba un poco, denominado desde ahora como “C108”: (Delgado, estatura media, próximo a los sesenta años, con un pants arriba de la cintura, tenis blancos, calcetas blancas sobre el pants, maleta de gimnasio, gorra negra, sudadera roja dentro del pants con un Mickey Mouse en el frente. Visitaba la librería una o dos veces por semana durante unos meses, pasaba una hora sentado en el área de Fotografía Erótica con modelos masculinos y en ocasiones compraba alguno de esos libros. Le gustaba reservar el libro durante un mes y cuando visitaba la librería algunas veces abonaba un poco más a su cuenta o simplemente no nos decía algo sobre el libro apartado. A mí, en lo personal, me enfadaba su presencia porque lo encontré viéndome el trasero mientras buscaba unos libros): Disculpa, me gustaría saber si este libro tiene descuento porque está muy maltratado.

Yo: Me parece que no pero deje preguntar. (Pregunto al encargado) Sí, al libro se le puede hacer un pequeño descuento,

C108: Y tú no me lo quieres hacer.

Y: Sí… bueno… sí tiene descuento…

C108: Sí me lo voy a llevar, no es para mí, es un regalo, me gustaría que lo cuidaran muy bien porque no es para mí. Puedo dejarlo apartado con un anticipo ¿verdad?.

Y: Así es, del treinta por ciento.

C108: Sí, muy bien, necesito que me des el recibo para que yo lo termine de pagar, pero te lo encargo mucho de verdad, que no es para mí y si de por sí ya está maltratado no quiero que se maltrate más, para mí que incluso le pueden hacer un descuento más grande.

Y: Sí, nosotros lo cuidamos. Si gusta puedo preguntar a ver si le hacen otro descuento para cuando usted vuelva pero me parece que es el descuento fijo.

C108: Gracias, sí, yo regreso (paga). Pero de verdad que te lo encargo, porque no es para mí, es un regalo.

Y: Sí, no se preocupe.

Cosas de Libreros 107


Clienta: (Muy molesta) ¿Me puedes decir qué hacen los libros de Feminismo y Estudios de género junto a los libros de Superación Personal.

Compañero: Es que recientemente movimos el material y no tenemos mucho espacio. Lo lamento. (De verdad no había espacio).