Cosas de Libreros 36


Cliente (Hijo de un cineasta chileno de renombre): (se aproxima gritando) ¡Dime dónde está todo lo que tienes de Buñuel!

Yo: Permítame y se lo busco.

C: No, yo quiero que me lo muestres allá (señala donde están las películas) no en tu computadora.

Y: Primero tengo que consultar el material que tengo en existencia.

C: Mejor ve y muéstrame directamente lo que tienes.

Y: Es que no estoy seguro de las existencias de algunos títulos.

C: No es posible que no los tengan acomodados por director para que yo pueda revisarlos.

Y: (A mi compañera de discos que llegaba de atender a un cliente) El señor quiere saber lo que tenemos de Buñuel.

D: (Sale molesta del módulo y le entrega todo lo que tenemos de Buñuel y se dirige a él) y ya es todo (se dirige a mi), ya le había dicho lo que tenemos.

Cosas de Libreros 35


Clienta: ¿Me podrías ayudar encontrando unos libros?

Yo: Claro, dígame cuáles son.

C: Todo lo que tengas de reptilianos.

Y: (Busco en el sistema) Solamente tendría un título.

C: Pero son muchos los que se han escrito.

Y: Desafortunadamente sólo cuento con este, si gusta puedo traérselo.

C: Me gustaría verlo pero también si puedes conseguir más, todos los que se puedan.

Y: Probablemente podríamos conseguir algunos otros.

C: Es muy difícil encontrar títulos a pesar de que mucha gente conoce del tema y escribe sobre ellos. Creo que es cosa de que nos lo quieren ocultar.

Y: ¿Ocultar?

C: Sí, el complot está ocasionando estas cosas. Lo mejor es comprar los libros en cuanto salen, eso te recomiendan, que lo compres porque probablemente no se volverá a publicar porque los reptilianos lo impiden.

Y: Bueno, algunas veces simplemente no se reimprimen o reeditan porque no se vendió muy bien un libro.

C: Sí, eso lo sé, pero con estos siempre es porque no quieren que sepamos. Tú deberías de aprovechar que trabajas en uno de estos lugares para informarte más sobre el tema. Te cambia la vida y la forma de pensar.

Y: Ya lo creo. Lo voy a revisar en cuanto tenga tiempo ¿le traigo el otro libro?

C: Sí (le entrego el libro y se dirige a pagarlo).

Cosas de Libreros 34


Clienta: Disculpa ¿dónde encuentro los libros sobre ciencias ocultas?

Yo: Buen día ¿a qué se refiere con ciencias ocultas?

C: Todas esas enseñanzas que te dicen que no es ciencia pero que sí es.

Y: ¿Podría darme algún ejemplo para entender bien el material del que estamos hablando?

C: Sí. Libros de magia negra, de amarres, de métodos para controlar la mente a distancia.

Y: Claro, sígame (le conduzco al área de esoterismo). Aquí está.

C: Pero no es esoterismo lo que te pido. Aquí tienes cosas como de ángeles y eso que no existe. Yo busco cosas de ciencias ocultas.

Y: Sí, disculpe, es que nos quedamos sin espacio y letreros pero aquí lo puede encontrar todo.

C: Gracias.

Cosas de Libreros 33


Cliente: Hola, una pregunta, ¿dónde están tus libros con tablas para multiplicar?

Y: Buen día. Perdone pero no manejo esos textos.

C: ¿Cómo sabes si no has buscado?

Y: Porque no manejamos ese material, no es nuestra línea, pero si quiere le digo dónde lo puede conseguir.

C: Cómo me vas a decir eso si no puedes buscar si lo tienes aquí o no.

Y: (Buscando en el sistema) Mire, no lo tengo.

C: Quizás porque colocaste un guion al inicio.

Y: Es un código que usamos para indicar el libro que buscamos.

C: Quítalo para que te aparezca.

Y: (Quito el guion) ¿Ve? No aparece nada.

C: Yo creo que no estás buscando bien.

Y: (Muy molesto) Señor, sé que no lo vendo y sé que no lo tengo, lo que no entiendo es qué tan difícil es entenderlo. No veo a nadie preguntándome si vendo tortas de queso y que las busque en el sistema.

C: ¿Eso qué tiene que ver?

Y: Tiene que ver con que no vendo el material que usted busca.

C: ¿Y dónde lo venden entonces?

Y: (Con malicia le indico la dirección de una tienda de tortas. El cliente sale).

Cosas de Libreros 32


Niño: (No mayor a los siete años y muy grosero) ¿dónde están los libros para adultos?

Y: ¿Para adultos de qué edad?

N: Adultos como yo.

Y: Pero no eres un adulto.

N: Mi papá dice que sí soy un adulto, que puedo ver cosas que los demás no.

Y: Pero no por eso serías un adulto necesariamente.

N: Sí, porque los adultos ven cosas que los demás no.

Y: También la gente que habla con espíritus, con muertos, con seres de dimensiones oscuras. ¿Acaso puedes ver a los fantasmas?

N: No.

Y: Lo lamento, hasta que veas fantasmas te puedo mostrar los libros para adultos.

Cosas de Libreros 31


Cliente: (A un niño de aproximadamente cinco años) ¿Entonces qué libro le vas a pedir a los Reyes Magos?

Niño: Ninguno, quiero unos…

C: No puedes pensar así, les tienes que pedir un libro de lo que sea, uno bonito, no te van a traer sólo juguetes.

N: Pero ya tengo muchos libros y tú no me compras juguetes.

C: Pues no creo que los Reyes te traigan algo de juguetes con esa actitud.

N: Pero no les voy a pedir libros, me he portado bien.

C: Por eso te van a traer libros. Tienes que pedir cosas que te hagan crecer, cosas inteligentes, para niños maduros y listos.

N: No, son los Reyes y quiero que me traigan juguetes.

C: Te van a traer un libro y se acabó. Escoges el que quieres y ese te traen. (Se dirige a mi) Recomiéndanos un libro para que le traigan los Reyes Magos.

Y: (Al niño) ¿Qué es lo que más te gusta?

N: Star Wars.

Y: Tengo libros de Star Wars.

C: ¿De verdad?

Y: Sí.

C: Muéstranoslos.

N: Pero no quiero un libro, no les voy a pedir eso.

Y: (Busco libros de Star Wars. Se los muestro al niño) Mira están todos estos.

C: (Revisando los precios) Están muy caros.

Y: Son los que tenemos por el momento.

C: ¿No hay unos como de cincuenta o setenta pesos?

N: Papá, quiero esté (muestra uno de seiscientos pesos).

C: Pero ese es muy caro.

N: Por eso se lo voy a pedir a los Reyes Magos y este me van a traer.

Cosas de Libreros 30


Señor: Hola.

Yo: Buenas tardes. ¿En qué le puedo ayudar?

S: Me gustaría saber por qué no tienes nada de Navidad.

Y: ¿Se refiere a algún libro?

S: No, me refiero a que en las otras librerías ponen en las ventanas anuncios y otras cosas de Navidad.

S: Pues no sabría decirle.

C: Seguramente el dueño o los dueños no celebran la Navidad porque son de otra religión.

S: No tengo la menor idea, señor.

C: Deberías tú de poner algo ¿o tampoco celebras Navidad?

S: Sí celebro pero no es mi negocio.

C: Pues podrías dar propuestas, seguramente te darían un ascenso.

S: No sé.

C: Seguro no quieres ascender.

S: Señor, ¿le puedo ayudar con algún libro en especial?

C: No.

S: Bien, disculpe pero tengo que atender a más clientes.

Cosas de Libreros 29


Cliente: (Entra con un niño en brazos) Hola, ¿dónde están tus libros para niños?

Y: Hola, si quieres te llevo.

C: Sí (nos dirigimos al área) es que es el hijo de un escritor, uno que está tomándose un café.

Y: Bien.

C: Vino a platicar con sus amigos y creo que me tiene estima. Me pidió que le cuidara a su hijo un rato. Creo que eso significa confianza. Probablemente me recomiende con su editorial, yo también escribo.

Y: Oh, muy bien (y nos entretuvimos escogiendo libros infantiles).

Cosas de Libreros 28


Autor: (Entra con una carriola y su bebé) Hola.

Yo: Buenas noches, ¿en qué le puedo ayudar?

A: En nada, es que necesita ver los libros para poder dormir.

Cosas de Libreros 27


Autora: (Entra y busca entre los libros de la mesa de novedades algo mientras habla con su acompañante en voz alta procurando que la gente voltee a verla) Mira, seguro que tiene que estar aquí… o quizás ya se agotó… seguro que mi libro se ha vendido muy bien… no lo veo… seguro es por eso… (se aproxima a mi).

Y: Hola, bonita noche, ¿en qué te puedo ayudar?

A: Tu mesa de Cal y Arena.

Y: ¿Disculpa?

A: Es una editorial. ¿Sí sabes?

Y: Sí, lo sé y me temo que no tengo mesa de Cal y Arena.

A: ¿Cómo que no?

Y: Pero si gustas te puedo buscar algún libro en especial.

A: Sí, busco (título).

Y: Sí lo tenemos (doy la vuelta y saco una copia que está junto a mi).

A: ¿Cuántos tienes?

Y: Cuatro contando esta copia.

A: ¿Y qué hacen ahí?

Y: ¿Perdón?

A: ¿Qué hacen ahí escondidos?

Y: Ah, no están escondidos, este es su lugar, mira (señalo y leo) “autores hispanoamericanos” y su lugar según la alfabetización por apellido.

A: ¿Pero por qué no están en la mesa de novedades?

Y: Porque esa mesa se modifica todos los días, estos libros ya llevaban mucho tiempo ahí y no se vendían, así que, como se hace con todos los libros, decidieron ponerlos en su lugar y colocar las novedades recientes.

A: Pero veo que tienes pilas de libros que no son novedades.

Y: La mesa también tiene algunas propuestas.

A: ¿Y por qué no pones el libro en las propuestas?

Y: Porque en las propuestas ponemos otros libros con posibilidad de mucha venta.

A: En tu competencia tienen más de estos libros.

Y: Bien.

A: Tienen hasta pilas.

Y: De acuerdo.

A: Entonces deberías de poner los libros para su venta.

Y: Y todos nuestros libros están a la venta, sin embargo no podemos privilegiar unos libros sobre otros tan arbitrariamente.

A: Pues si pidieras más copias de ese título podrías tener una pila.

Y: Desafortunadamente no contamos con el espacio para hacer eso.

A: Pero ahí tienes pilas con hasta cincuenta libros del mismo título. No me puedes decir que no hacen ese tipo de pedidos.

Y: (Consiente de que no habíamos discutido que ella era la autora) Sí los hacemos pero con autores de renombre, autores que venden mucho o títulos grandes. Me refiero a autores de la talla de Vargas Llosa, Isabel Allende, Murakami o algo así como Harry Potter o Juego de Tronos, de este libro sólo hemos vendido una copia en tres meses. Si gustas puedo hacer el sugerido al encargado de las compras y veremos qué pasa.

A: Muchas gracias (dejó el libro en el mostrador y salió).