Cosas de Libreros 25


(Esto no sucedió en la librería, sino en el área de restaurante, pero los únicos testigos fuimos mi compañera de audiovisuales y yo)

Clienta: (desde su mesa a alguien que va pasando) Disculpa te puedo molestar con la… ¡perdón!

Cliente: (Vestido con camisa blanca y pantalón negro, igual que los meseros) ¿Disculpa? (Da medio giro, pone cara de enfado y mientras se señala de arriba a abajo con ambas manos, como si fuese un galán de cine, le responde a la clienta en un tono muy grosero y despectivo) ¿Acaso parece que trabajo aquí? (Gira sobre sus talones y sale caminando con enfado).

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Cosas de Libreros 24


Clienta: Buenos días, busco estos libros en la mejor edición que tengas (me tiende un papel con cuatro títulos)

Yo: Claro, se los busco enseguida (le entrego los cuatro libros que dan una suma de tres mil pesos)

C: Gracias.

Y: De nada.

C: ¿Dónde me hacen el descuento?

Y: En caja directamente… ¿descuento de qué tipo?

C: Por comprar los libros en la mejor edición.

Y: Me temo que no tenemos ese tipo de descuento.

C: Pero es una compra grande.

Y: Lamentablemente no realizamos descuentos bajo esos criterios.

C: De acuerdo, gracias.

(Se dirige a la caja, se escucha que alza la voz, se dirige el encargado de caja a donde yo estoy)

Ca: Oye, ¿que tú le autorizaste un descuento a la señora por la cantidad y los libros que lleva?

Y: No, le acabo de decir que no.

(Mientras vemos cómo se dirige a donde está el gerente, me acerco a ver qué dice)

C:… y vea la cantidad, son unos libros muy buenos y en estas ediciones que nadie paga y yo sí, así que es necesario que otorguen el descuento, les estoy comprando algo que se les va a quedar porque nadie lo compra.

Y: Disculpe, me parece que le había comentado que no hay ese tipo de descuentos.

C: Por eso vine a hablar con tu jefe.

Y: ¿Y por qué en la caja dijo que yo le había autorizado un descuento?

C: Eso no dije.

Ca: Sí, eso me dijo.

C: Ahora soy mentirosa.

G: Lamento no poder brindarle el descuento, discúlpenos, pero contamos con…

C: Pero entiendan, que si no se los compro yo nadie se los va a comprar.

Y: Ese no es problema, esos libros los tenemos a consignación y si no se venden se devuelven a la editorial.

C: Pero se están perdiendo de la venta más alta del día.

Y: Puede ser, aunque nuestras ventas más altas están al rededor de los quince mil pesos.

C: Eso es mentira.

Y: …

Ca: …

G: …

C: Pues entonces quédate con tus libros, piensa que por ese tipo de cerrazón muchas librerías están cerrando, por gente como ustedes. Por pensar así las librerías en Alemania ya no existen.

(Botó los libros y salió enojada).

Cosas de Libreros 23


Señora: Hola, buenos días.

Yo: Hola, buen día ¿en qué le puedo ayudar?

S: ¿Quisiera saber si puedo pegar un cartel en tus anuncios?

Y: Me parece que sí pero primero tienen que ser autorizados por los encargados.

S: ¿Y cómo le hago?

Y: Si gusta se lo doy a mi gerente, ¿de qué es el anuncio?

S: Es de una librería que está por aquí, estamos por abrir entonces para que su público también sepa que aquí ya hay otro lugar donde pueden comprar.

Y: Claro… yo le paso su cartel al gerente… espero que lo puedan pegar… gracias (me deja su cartel y se despide muy sonriente. El cartel no lo autorizaron)

Cosas de Libreros 22


Cliente: Disculpa

Yo: ¿Sí?

C:¿Tienes “La elegancia del erizo”?

Y: Sí.

C: Me parece que en inglés se llama “The Elegance of the Hedgehog”

Y: Así es.

C: ¿Y lo tienes?

Y: ¿En inglés?

C: Sí

Y: Permíteme… no… no lo tengo.

C: En español está bien entonces.

Y: Claro.

C: Es que siempre me gusta leer las novelas en su idioma original.

Y: ¿Perdón?

C: Sí, cómo Anna Karenina.

Y: ¿La leíste en ruso?

C: No, en inglés, así se escribió, igual que La elegancia del erizo.

Y: Ok… aquí está tu libro.

C: Gracias, cuánto te debo.

Y: En caja te cobran.

Cosas de Libreros 21


Autor Poblano J: Hola, ¿dónde están mis libros?

Yo: (a sabiendas de quién es el autor) ¿A nombre de quién los reservó?

J: ¿Cómo?

Y: Sí, sus libros, los apartó ¿no?

J: No, mis libros, los libros que yo escribí.

Y: Ah claro, usted es el autor, ¿cuál es su nombre?

Cosas de Libreros 20


Cliente ya conocido por pedir constantemente cambio de materiales en todas las sucursales: Hola, vengo a cambiar este libro.

Compañero H: Claro, ¿cuál es el motivo está ocasión?

C: (suspira hondo) Ah… pues verás… soy un hombre muy confundido…

Y: ¿Ese es el motivo?

C: Sí…

(Se le realizó el cambio por el mejor motivo que nos han dado).

 

Cosas de Libreros 19


Cliente: Hola, oye, hace tiempo vine y tenías un libro ahí (señala la mesa de novedades que tiene aproximadamente sesenta títulos que van cambiando día con día) pero veo que ya no está, ¿sabes si aún lo tienes?

Yo: ¿Recuerda el título?

C: No

Y: ¿Autor?

C: No

Y: ¿Editorial?

C: No

Y: ¿El tema?

C: ¿Cómo?

Y: ¿De qué era o de qué trataba?

C: Ah, no mucho, era como de una mujer que hacía algo interesante, es que lo vi y me gustó mucho y pues pensé en comprarlo pero no tenía dinero en ese momento y ahora me acordé y pensé que estaría bien comprarlo porque aún me interesa.

Y: ¿Hace cuánto lo vio?

C: Hace como medio año.

Y: Señor, en medio año han pasado demasiados libros por esa mesa.

C: Sí, pero es que me interesa mucho.

Y: ¿Recuerda la portada?

C: No, creo que era roja… o rosa… o morada… o azul… pero era como de esa gama.

Y: No señor, no tengo forma de encontrar algo así.

C: Es que creo que es muy interesante, o sea, ya no me acuerdo de qué era pero si lo veo seguro que me acuerdo y ya te puedo decir de qué es, creo que sí era rojo.

Y: (Tomo el primer libro rojo que veo y se lo doy) ¿se parece a este?

C: No, bueno, tampoco es como que tengamos tiempo para jugar a las adivinanzas. ¿Entonces no lo tienes?

Y: Para decirle si lo tengo necesito el título o el autor para ir buscando.

C: Bueno, gracias, adiós.