Cosas de Libreros 8


Clienta: (Con blusa de manta y bordados de flores, jeans, cabello teñido de rubio, tacones, gafas para el sol, aretes artesanales, brazaletes de oro en una mano y pulsera tejida en la otra, bolsa de mano gigantesca y llaves de su camioneta en la mano) Buenas tardes, tienes el libro de “las mujeres indígenas y sus derechos y obligaciones en la sociedad o algo así”?

Yo: (Busco el libro por palabras clave) Sí, tiene un costo de (menciono el costo).

C: Dámelo porfa, pero no tardes porque me estacioné en doble fila. (suena su celular, saca un iPhone de última generación, contesta) Hola, sí, claro, sí amiga, aja, sí, claro, claro que sí, ¿de verdad? (llega el libro pero sigue hablando) es una pena, es por el consumismo, sí, dile que no estás de acuerdo, ¿yo? (toma el libro y lo revisa) no puedo, estoy muy gastada, claro, el poder adquisitivo ha disminuido, se ve en todos lados, es el capitalismo, sí, claro, no amiga, ya, ya, aja, ya, no, pues dile eso, sí, no, claro que no, despídela, aja, bueno, me marcas luego nena que estoy haciendo un pago. (cuelga) ¿cuánto te debo?

Y: Son (indico la cantidad)

C: ¿No tienes descuento?

Y: En este libro desafortunadamente no.

C: Ni si te pago con American.

Y: No, disculpe.

C: Por eso la gente no lee, porque los libros son mega caros y a la gente no le alcanza, el país está lleno de ignorantes porque las librerías se niegan a bajar sus precios. Ni la competencia, caray.

Y:…

C: Cóbrame (extiende su tarjeta American Express dorada) pero apúrate que estoy en doble fila y ni descuento me haces por si me agarra la grúa.

Y: Aquí tiene, gracias por su compra, que tenga buen día.

C: Sí, gracias. (sale de la librería, atraviesa la calle y se sube a una camioneta blanca).

Cosas de Libreros 7


Cliente: Hola, quería preguntar ¿este libro tiene algún descuento por estar abierto?

Cosas de Libreros 6


Cliente: Disculpa ¿tus medicamentos?

Compañera de audiovisuales: ¿Perdón?

C: ¿Dónde están tus medicamentos?

D: (Se le queda viendo de forma extraña pues bien podría tratarse de algún cliente que se siente mal o que busca libros de medicamentos).

C: ¿Qué no vendes medicamentos?

D: No sé si sepas, pero esto una librería y vendemos libros… aunque también tenemos un área de audiovisuales.

Cosas de Libreros 5


A cinco minutos del cierre

Yo: (A una chica) Disculpa ¿vas a hacer algún pago? Porque estamos por realizar el corte y cerrar.

C: No (molesta)

Y: Claro.

Su novio: ¿Qué te dijo?

C: Que no quiere vender (siguió viendo libros minutos después del cierre y se molestó mucho cuando vio que ya estaban puestas las cadenas).

Cosas de Libreros 4


Clienta conocida: Buenas noches.

Yo: Buenas noches.

C: Vengo a ver si ya llegó mi pedido.

Y: Era un traspaso ¿verdad?

C: Sí.

Y: (Busco en el sistema su pedido y para encontrar que el libro no había llegado) lo lamento, aún no llega. ¿Cuándo lo pidió?

C: Ayer

Y: Ya, sí, mire, no sé si recuerde, pero le hemos comentado también en otras ocasiones que el traspaso tarda entre cuatro y siete días.

C: Sí yo sé pero quería saber si ya está.

Y: Aún no, nosotros le mandamos correo cuando ya lo tengamos.

C: Pero ni checo mi correo, no me voy a enterar.

Y: Pues entonces habrá que esperar mínimo cuatro días, de cualquier forma nosotros se lo reservamos. C: Bueno, mañana paso, gracias.

Cosas de Libreros 3


Clienta conocida: Buenas noches.

Yo: Buenas noches.

C: Vengo a ver si ya llegó mi pedido.

Y: Era un traspaso ¿verdad?

C: Sí.

Y: (Busco en el sistema su pedido y para encontrar que el libro no había llegado) lo lamento, aún no llega. ¿Cuándo lo pidió?

C: Ayer

Y: Ya, sí, mire, no sé si recuerde, pero le hemos comentado también en otras ocasiones que el traspaso tarda entre cuatro y siete días.

C: Sí yo sé pero quería saber si ya está.

Y: Aún no, nosotros le mandamos correo cuando ya lo tengamos.

C: Pero ni checo mi correo, no me voy a enterar.

Y: Pues entonces habrá que esperar mínimo cuatro días, de cualquier forma nosotros se lo reservamos. C: Bueno, mañana paso, gracias.

Cosas de Libreros 2


Una clienta me pide información en el módulo de discos que se encuentra en el primer piso. Previamente la mujer le había gritado a su esposo que ese lugar le gustaba (refiriéndose a la mesa donde se sentarían) y se tenía que aguantar. El esposo había gritado a la mesera porque le “estorbaba” al subir las escaleras.

Yo: Buenas noches

Clienta: Quiero libros de Feng Shui.

Yo: Me parece que no tengo muchos (busco en el sistema) sólo tendríamos estos dos (se los muestro)

Clienta: ¿No tienes más?

Yo: No

Clienta: ¿Cuánto cuesta este?

Yo: (volteo el libro y le muestro la etiqueta) doscientos ocho.

Clienta: ¿Seguro?

Yo: Sí, (se lo compruebo en el sistema).

Clienta: Me lo llevo.

Yo: El pago sería en la caja, en la parte de abajo.

Clienta: O sea que tengo que bajar las escaleras.

Yo: Así es.

Clienta: Pero voy a consumir aquí arriba.

Yo: Si gusta le dejo el libro en la caja.

Clienta: Pero quiero leer el libro mientras me siento.

Yo: Entonces el pago sería en la parte de abajo.

Clienta: (En tono muy grosero y arrojando el libro al módulo) entonces no quiero nada, ninguna de estas porquerías.

Yo: Ni modo.

La clienta abre mucho los ojos mientras me hago espacio para acomodar los libros en su lugar.

Cosas de Libreros 1


Cliente: Disculpa, ¿tendrás “Mente millonaria”?

Yo: Lo tengo registrado como “Secretos de una mente millonaria” pero no lo tengo, sólo en la sucursal de Santa Fe (que está a dos horas de la sucursal donde yo trabajo).

Cliente: ¿Y me lo puedes traer en lo que me tomo un café?

Yo: No porque..

Cliente: ¿En lo que me tomo dos cafés?

Yo: No señor, traer un libro requiere de algunos días. Cliente: (hace cara de haber recibido un insulto) Gracias.

Día 9


26 de marzo de 2020

Hoy amanecí mejor, bastante conveniente para ponerme a estudiar porque mañana tengo un examen de pragmática y hay varios conceptos que no entiendo.

En mi idilio alérgico pensaba en lo que había dicho en días anteriores sobre la lengua y el virus y resalté las similitudes pero no las diferencias. Una amiga me hizo notar algo esencial: la lengua nos sirve para vivir, hasta si no es necesaria sí ayuda bastante. Los virus, como el que tenemos, nos están, debilitando y en los peores casos, quitando la vida.

También, hablando con ella, me puso al tanto de lo que ocurrió con el Papa y todo lo que se ha desatado por su muerte, pero quizás, antes de contar lo que ha ocurrido y está ocurriendo, vale la pena contar qué nos llevó a multiplicar el número de contagios y muertes en el Vaticano.

El vídeo en el que se apreciaba al Papa en el atrio de la basílica de San Pedro había sido sólo lo que se podía observar en el escenario, tras bambalinas estaban ocurriendo muchas otras cosas, ¿Cómo es que había llegado ahí? ¿Era posible que de la nada el líder religioso saliera a plena calle para realizar un acto casi artístico o de protesta ante algo? La respuesta está dentro de las puertas del Vaticano mismo y el escándalo ha corrido como pólvora, dos videos más en el transcurso del día y unos documentos que se publicaron hace unos instantes.

Ya era sabido que la iglesia católica se ha dedicado a encubrir múltiples actos condenables de miembros con algún cargo como sacerdotes, monjas y obispos. No es un secreto para nadie que el número de denuncias que existen contra ellos por abuso de menores, corrupción y prostitución sea una constante que año con año finge condenarse pero de lo que no se ve ningún tipo de acción concreta, además, aún cuentan con adeptos que los consideran una voz importante y razonable así que cuando un sacerdote dice que abortar es peor que abusar de un niño, los fieles creyentes desvían la atención a temas sociales que dan derechos a los demás para convertirlos en temas morales y así les puedan competer.

Cuando salió el video del Papa manchando su habito de sangre todo mundo pensó que se había contagiado en su peregrinación para terminar con esta enfermedad, la cual hasta la fecha sigue sin funcionar. Lo primero que ocurrió es que un número considerable de personas comenzaron a expresar su inconformidad en redes sociales, la mayoría de ellos, fieles católicos, y escribían o comentaban en breves videos que el Papa había sido muy descuidado al hacer ese viaje. Ahí ocurrió la primera división, mientras unos condenaban el acto del jefe religioso otros lo defendían diciendo que todo había sido para salvar al mundo, para pedirle al crucifijo milagroso que intercediera, para que en un acto divino todo comenzara a ceder y las situación mejorara. Así, un amplio grupo comenzó a agredir al Papa fallecido mientras otros lo defendían a capa y espada diciendo que lo había intentado y justo ahí, en el “había” es que se desmoronó otro porcentaje de la población. El milagro no ocurría y no se veía que fuese a ocurrir pronto.

Las redes comenzaron a ir por otro lado, dirigidas a injurias contra el Dios católico primero y luego otras religiones también comenzaron a manifestar su inconformidad, su desesperanza, su abandono por la deidad que tuviesen. Se podían y pueden leer tweets como “Dios, comienzo a dudar de mí y de tu existencia”, “creo que nos has abandonado”, “pensar que depositaba en ti mis esperanzas” y posteriormente otros con insultos, imágenes ofensivas a la religión y razonamientos sobre el ateísmo y la ciencia que no venían mucho al caso.

Así estallaron las redes y en un tweet de una cuenta que después desapareció pero que ya había entregado la información. Primero se veía que lo tenían en una camioneta, no estaba amarrado, ni golpeado, no se entendía bien qué hacía en la camioneta, sólo se le veía a él y a otras dos personas con el rostro cubierto, más la persona que grababa. No se decían nada pero se escuchaba que iban en la calle manejando a toda velocidad. En eso el papa levanta el rostro y comienza a toser de forma abrupta y estridente, intenta contenerse pero no le es posible. Le intentan dar un poco de agua y él la rechaza, lo obligan pero la escupe al suelo, entonces una de las personas le da una cachetada. Él sigue tosiendo y de pronto se ve cómo escupe un coágulo de sangre que choca contra el piso, quien graba se aparta inmediatamente. Deja de toser y siguen avanzando, pasan por un tope, dan una vuelta rápida que los mueve a todos y le tira la cámara o el celular a quien está grabando. Se escucha que lo busca y al levantarlo se perciben unos ojos azules y un bigote rubio que se asoma por el pasamontañas. El video enfoca nuevamente al Papa quien se ve extremadamente cansado. Se escucha un teléfono vibrar contra una plataforma rígida, alguien lo toma y se percibe cómo se desbloquea. Le muestra la pantalla a la otra persona y disminuye la velocidad del vehículo. Finalmente se detienen, se abre la puerta de la camioneta, toman al anciano por los brazos y lo conducen al atrio de la basílica, lo colocan junto a una de las fuentes y ahí le dan a beber agua de la misma construcción que él le escupe en la cara a uno de ellos. La persona a quien ha agredido le propina un puñetazo en el rostro y luego un golpe en el estómago. Lo dejan tumbado y se alejan. Ahí se corta el video.

Lo curioso es que en el primer video que había salido el Papa ya no estaba junto a la fuente, sino casi al centro del atrio.

A las pocas horas de publicado ese video el día de ayer, casi a media noche se publica otro pero sin sonido, donde se le ve al Papa platicando con unas personas vestidas con sotanas negras, en estos momentos son señalados como cardenales de la iglesia, así se les reconoce a los dos que le acompañaban. Caminan rápido por un pasillo donde se ven algunas punturas. Luego se detienen, él comienza a gritarles, les apunta con el dedo a ambos, unos señores de su misma edad posiblemente, se le ve muy molesto y a ellos con cara de desaprobación hacia él quien sigue gritándoles algo inaudible pero se le ve furioso. A la discusión se une otro hombre vestido totalmente de negro, no una sotana, sino un traje, camisa negra e incluso un cubre bocas negro. El Papa se interrumpe y ve a los cardenales quienes se apartan. El hombre lo toma del hombro y lo conduce hacia una puerta, el video lo sigue mientras los cardenales desaparecen por una esquina de un pasillo. La puerta queda abierta y es entonces cuando se le ve al hombre colocar una capucha al obispo de roma quien no pone resistencia, lo guía hasta una puerta de metal negro y ahí se les ve cruzar y el video se corta.

Quizás mañana siga contando lo que ocurrió, porque el mundo sigue sorprendido, hace menos de una hora se liberaron unos documentos y justo en este momento surgen declaraciones de unas personas.

Por cierto, hoy no escuché las sirenas, me alegra que las cosas estén más tranquilas por aquí. Mi papá está al tanto de las noticias y dice que Georgina está afligida, es muy creyente, pero no entiende lo que está pasando.

Día anterior

AVISO: La presente narración es un texto ficticio, algunas de las situaciones, personajes y escenarios son reales pero sólo empleados como recursos narrativos, la enfermedad será distinta al COVID-19 y por lo tanto también sus repercusiones en la sociedad.

Día 8


25 de marzo de 2020

Hoy la alergia me pegó más fuerte que ayer, me tomé varios antigripales porque la Loratadina ya no me hace nada.

Mi papá está preocupado, le dije que no era nada, pero no me cree.

Tuve un ataque de asma mientras dormía, provocado por la alergia, fue horrible, los antigripales no me permitían despertar hasta que abrí los ojos y corrí por mi inhalador. Regresé a dormir y entre mis sueños escuche nuevamente las sirenas así como varios gritos, primero en la calle y horas después en las escaleras del pasillo que está afuera de mi departamento.

Espero que mañana se termine la alergia, de verdad lo espero.

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Siguiente día.

AVISO: La presente narración es un texto ficticio, algunas de las situaciones, personajes y escenarios son reales pero sólo empleados como recursos narrativos, la enfermedad será distinta al COVID-19 y por lo tanto también sus repercusiones en la sociedad.