Cosas de Libreros 142


Cliente al teléfono: Hola quisiera saber si tienen los libros (menciona varios títulos de varios autores)

Yo: Sí los tengo, ¿quiere que se los reserve?

C: Sí.

Y: ¿A nombre de quién?

C: Pues venden libros míos ahí, ya sabrás quién es, ¿no?

Y: (En mi mente) ¡¡Oh!! Señor Cervantes, aquí tengo sus libros… ¿o me equivoqué? ¿acaso hablo con Doña Inés de la Cruz? Disculpe señor Borges, siempre confundo su voz.

Cosas de Libreros 136


Clienta: ¿Tienes estos libros? (Me muestra tres títulos).

Yo: Permíteme y los busco (Reviso en el sistema, voy a los libreros, le entrego los títulos).

C: Gracias, voy a estar en la cafetería.

Y: Claro, sólo te informo que si vas a consumir alimentos y bebidas no puedes tener los libros en la mesa de cafetería.

C: Ah… no, sólo los voy a ver.

Y: (Subo minutos después, los libros abiertos junto a dos tazas de café y un plato de pastel de chocolate) Hola, me parece haberte dicho que no se podían pasar los libros al área de cafetería y consumir.

C: Ah, sí, perdón, no me acordaba.

Y: A no ser que los pienses comprar si quieres me los puedes entregar para que los coloque en su lugar.

C: Toma (me entrega dos libros). Este sí me lo voy a llevar.

Y: Muy bien, gracias.

C: (Después de un tiempo baja y me entrega el libro maltratado). Toma, no me lo voy a llevar.

Y: Pero el libro está maltratado.

C: No, así me lo diste tú, no lo quiero y no estoy obligada a pagarlo (lo bota en una mesa y sale).

Cosas de Libreros 133


Señor que visita el café cinco días por semana, visita la librería, se queja de los precios y no comprarcompra nada: (Entra a la librería) ¿Ahora dónde están tus libros de filosofía?
Yo: En la parte de abajo.
S: (Revisando los estantes) No puedo creer que ahora se llenen de libros de esoterismo.
Y:…
S: Es una vergüenza
Y:…
S: Ya no tienen buenos libros, nada interesante.
Y:…
S: Pero se tienen que llenar de libros que se venden.
Y: No, nos llenamos de libros para quienes los compran.

Cosas de Libreros 109


C108. (Varios compañeros teníamos la duda de saber por qué cada que venía ese hombre todos los libros del área que frecuentaba se encontraban distintamente distribuidos perdiendo el orden que se les asignaba. En una librería es normal tener que acomodar un área todos los días porque el material siempre se mueve, sin embargo con el área que él frecuentaba los libros comenzaban a maltratarse y a perder un lugar para poder ser ubicados. Decidimos que un día lo seguiríamos por las cámaras de seguridad. Nuestro descubrimiento fue enorme. C106 movía los libros reacomodando el área a su antojo, siguiendo un orden impuesto por él, misma razón por la cual un libro que tenía que estar en el librero lo encontrábamos en un espacio para exhibición. Después de reordenar los libros tomaba uno, se sentaba en uno de los sillones y colocaba el libro sobre sus piernas contemplando una fotografía durante mucho tiempo. Finalmente cerraba el libro y antes de devolverlo a su lugar maltrataba un poco alguna de las esquinas. Una tarde, decidí ir a hablar con él mientras acomodaba los libros.)

Yo: ¿Le puedo ayudar?

C108: No, estoy bien.

Y: ¿Hay algún problema con los libros?

C108: Ninguno, sólo estoy viendo.

Y: ¿Le puedo molestar si no cambia los libros exhibidos ni el orden de acomodo?

C108: (Nervioso y molesto) No, no, no estoy haciendo nada de eso.

Y: Me informan de seguridad que sí, han estado observando por las cámaras.

C108: Pero es que siempre que vengo los libros están cambiados de lugar en que yo los dejo.

Y: Sí, son reacomodados para poder encontrarlos más fácilmente y vender a los clientes.

C108: Pero así no lo encuentro rápidamente yo y entonces tengo que buscarlo.

Y: Sí, pero tenemos un orden interno para trabajar.

C108: Ya entendí, ya, hasta si no puedo encontrar los libros no lo voy a hacer más.

(Para saber quién es C108 https://davidullhman.wordpress.com/2017/07/08/cosas-de-libreros-108/)

Cosas de Libreros 102


Cliente: Disculpa, ¿vendes libros para colorear para adultos?

Yo: Sí, ¿buscaba alguno en especial?

C: No, sólo me gustaría verlos todos.

Y: Claro, le muestro dónde los tenemos.

C: ¿Y también vendes los colores?

Y: No, desafortunadamente sólo vendemos los libros.

C: ¿Pero entonces para qué quiero los libros si no tienes los colores?

Y: En el supermercado que está a una calle seguro que venden colores.

C: Pero ahí no tienen los libros.

Y: No sé.

C: No, vengo de ahí y no tienen los libros, me mandaron con ustedes a que comprara el libro.

Y: Quizás podría comprar allá los colores y aquí el libro.

C: ¿Y gastar el doble? No lo creo.

Cosas de Libreros 95


Cliente: Hola, estoy buscando un libro sobre una diseñadora de moda, tiene toda su vida y lo que hizo y así.

Yo: Claro ¿qué biografía es?

C: No, es un libro sobre ella, un libro de su vida, pero veo que no está. ¿Hay alguien aquí que sepa lo que venden y que me pueda ayudar?

Y: Yo.

C: Alguien más, alguien que sepa de moda y así.

Y: (Molesto) No, sólo estoy yo.

C: Es que quiero alguien que sepa. La última vez me recomendaron uno muy bueno sobre Chanel, pero no veo al chico que me ayudó.

Y: Tengo esto (le pongo sobre la mesa una decena de libros sobre moda) y por si nada de esto crees que funciona quizás podrías iniciar por esto (pongo sobre la pila de libros The Fashion Book de Phaidon). Ahora, que si quieres una biografía, que son libros sobre la vida de la gente, también te puedo ayudar.

Cosas de Libreros 94


Señor: Hola, ¿para solicitar mi descuento de escritor?

Yo: Disculpe, pero no contamos con descuento para escritores.

S: Apenas me dijeron que sí.

Y: Lo lamento, pero me temo que le dieron información errada.

S: (Se va y regresa al siguiente día). Hola, buen día, vengo por mi descuento de escritor. Ayer tu compañero me dijo que sí tenían.

Y: Lo lamento, lo atendí ayer yo, y le dije que no contamos con ese tipo de descuentos.

S: ¿Seguro que eras tú?