El campo del alfarero


Porque así como están, o terminan linchados o como el wey ese del nombre raro, todo reprimido, que se le ve a kilómetros lo joto y dice que no.

Me acaban de publicar en la Revista Purgante este cuento, sigan leyendo en:

y disfruten su demás contenido que es maravilloso.

Día 9


26 de marzo de 2020

Hoy amanecí mejor, bastante conveniente para ponerme a estudiar porque mañana tengo un examen de pragmática y hay varios conceptos que no entiendo.

En mi idilio alérgico pensaba en lo que había dicho en días anteriores sobre la lengua y el virus y resalté las similitudes pero no las diferencias. Una amiga me hizo notar algo esencial: la lengua nos sirve para vivir, hasta si no es necesaria sí ayuda bastante. Los virus, como el que tenemos, nos están, debilitando y en los peores casos, quitando la vida.

También, hablando con ella, me puso al tanto de lo que ocurrió con el Papa y todo lo que se ha desatado por su muerte, pero quizás, antes de contar lo que ha ocurrido y está ocurriendo, vale la pena contar qué nos llevó a multiplicar el número de contagios y muertes en el Vaticano.

El vídeo en el que se apreciaba al Papa en el atrio de la basílica de San Pedro había sido sólo lo que se podía observar en el escenario, tras bambalinas estaban ocurriendo muchas otras cosas, ¿Cómo es que había llegado ahí? ¿Era posible que de la nada el líder religioso saliera a plena calle para realizar un acto casi artístico o de protesta ante algo? La respuesta está dentro de las puertas del Vaticano mismo y el escándalo ha corrido como pólvora, dos videos más en el transcurso del día y unos documentos que se publicaron hace unos instantes.

Ya era sabido que la iglesia católica se ha dedicado a encubrir múltiples actos condenables de miembros con algún cargo como sacerdotes, monjas y obispos. No es un secreto para nadie que el número de denuncias que existen contra ellos por abuso de menores, corrupción y prostitución sea una constante que año con año finge condenarse pero de lo que no se ve ningún tipo de acción concreta, además, aún cuentan con adeptos que los consideran una voz importante y razonable así que cuando un sacerdote dice que abortar es peor que abusar de un niño, los fieles creyentes desvían la atención a temas sociales que dan derechos a los demás para convertirlos en temas morales y así les puedan competer.

Cuando salió el video del Papa manchando su habito de sangre todo mundo pensó que se había contagiado en su peregrinación para terminar con esta enfermedad, la cual hasta la fecha sigue sin funcionar. Lo primero que ocurrió es que un número considerable de personas comenzaron a expresar su inconformidad en redes sociales, la mayoría de ellos, fieles católicos, y escribían o comentaban en breves videos que el Papa había sido muy descuidado al hacer ese viaje. Ahí ocurrió la primera división, mientras unos condenaban el acto del jefe religioso otros lo defendían diciendo que todo había sido para salvar al mundo, para pedirle al crucifijo milagroso que intercediera, para que en un acto divino todo comenzara a ceder y las situación mejorara. Así, un amplio grupo comenzó a agredir al Papa fallecido mientras otros lo defendían a capa y espada diciendo que lo había intentado y justo ahí, en el “había” es que se desmoronó otro porcentaje de la población. El milagro no ocurría y no se veía que fuese a ocurrir pronto.

Las redes comenzaron a ir por otro lado, dirigidas a injurias contra el Dios católico primero y luego otras religiones también comenzaron a manifestar su inconformidad, su desesperanza, su abandono por la deidad que tuviesen. Se podían y pueden leer tweets como “Dios, comienzo a dudar de mí y de tu existencia”, “creo que nos has abandonado”, “pensar que depositaba en ti mis esperanzas” y posteriormente otros con insultos, imágenes ofensivas a la religión y razonamientos sobre el ateísmo y la ciencia que no venían mucho al caso.

Así estallaron las redes y en un tweet de una cuenta que después desapareció pero que ya había entregado la información. Primero se veía que lo tenían en una camioneta, no estaba amarrado, ni golpeado, no se entendía bien qué hacía en la camioneta, sólo se le veía a él y a otras dos personas con el rostro cubierto, más la persona que grababa. No se decían nada pero se escuchaba que iban en la calle manejando a toda velocidad. En eso el papa levanta el rostro y comienza a toser de forma abrupta y estridente, intenta contenerse pero no le es posible. Le intentan dar un poco de agua y él la rechaza, lo obligan pero la escupe al suelo, entonces una de las personas le da una cachetada. Él sigue tosiendo y de pronto se ve cómo escupe un coágulo de sangre que choca contra el piso, quien graba se aparta inmediatamente. Deja de toser y siguen avanzando, pasan por un tope, dan una vuelta rápida que los mueve a todos y le tira la cámara o el celular a quien está grabando. Se escucha que lo busca y al levantarlo se perciben unos ojos azules y un bigote rubio que se asoma por el pasamontañas. El video enfoca nuevamente al Papa quien se ve extremadamente cansado. Se escucha un teléfono vibrar contra una plataforma rígida, alguien lo toma y se percibe cómo se desbloquea. Le muestra la pantalla a la otra persona y disminuye la velocidad del vehículo. Finalmente se detienen, se abre la puerta de la camioneta, toman al anciano por los brazos y lo conducen al atrio de la basílica, lo colocan junto a una de las fuentes y ahí le dan a beber agua de la misma construcción que él le escupe en la cara a uno de ellos. La persona a quien ha agredido le propina un puñetazo en el rostro y luego un golpe en el estómago. Lo dejan tumbado y se alejan. Ahí se corta el video.

Lo curioso es que en el primer video que había salido el Papa ya no estaba junto a la fuente, sino casi al centro del atrio.

A las pocas horas de publicado ese video el día de ayer, casi a media noche se publica otro pero sin sonido, donde se le ve al Papa platicando con unas personas vestidas con sotanas negras, en estos momentos son señalados como cardenales de la iglesia, así se les reconoce a los dos que le acompañaban. Caminan rápido por un pasillo donde se ven algunas punturas. Luego se detienen, él comienza a gritarles, les apunta con el dedo a ambos, unos señores de su misma edad posiblemente, se le ve muy molesto y a ellos con cara de desaprobación hacia él quien sigue gritándoles algo inaudible pero se le ve furioso. A la discusión se une otro hombre vestido totalmente de negro, no una sotana, sino un traje, camisa negra e incluso un cubre bocas negro. El Papa se interrumpe y ve a los cardenales quienes se apartan. El hombre lo toma del hombro y lo conduce hacia una puerta, el video lo sigue mientras los cardenales desaparecen por una esquina de un pasillo. La puerta queda abierta y es entonces cuando se le ve al hombre colocar una capucha al obispo de roma quien no pone resistencia, lo guía hasta una puerta de metal negro y ahí se les ve cruzar y el video se corta.

Quizás mañana siga contando lo que ocurrió, porque el mundo sigue sorprendido, hace menos de una hora se liberaron unos documentos y justo en este momento surgen declaraciones de unas personas.

Por cierto, hoy no escuché las sirenas, me alegra que las cosas estén más tranquilas por aquí. Mi papá está al tanto de las noticias y dice que Georgina está afligida, es muy creyente, pero no entiende lo que está pasando.

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AVISO: La presente narración es un texto ficticio, algunas de las situaciones, personajes y escenarios son reales pero sólo empleados como recursos narrativos, la enfermedad será distinta al COVID-19 y por lo tanto también sus repercusiones en la sociedad.

Día 8


25 de marzo de 2020

Hoy la alergia me pegó más fuerte que ayer, me tomé varios antigripales porque la Loratadina ya no me hace nada.

Mi papá está preocupado, le dije que no era nada, pero no me cree.

Tuve un ataque de asma mientras dormía, provocado por la alergia, fue horrible, los antigripales no me permitían despertar hasta que abrí los ojos y corrí por mi inhalador. Regresé a dormir y entre mis sueños escuche nuevamente las sirenas así como varios gritos, primero en la calle y horas después en las escaleras del pasillo que está afuera de mi departamento.

Espero que mañana se termine la alergia, de verdad lo espero.

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Día 7


24 de marzo de 2020

Hoy he pasado con alergia todo el día, me tomé 4 pastillas de Loratadina (hasta si no se recomienda) y un antigripal para poder cortar con los estornudos y la escurriera de nariz, la cual me arde por estar con una caja de pañuelos desechables al lado (obvio los estuve usando). No me levanté en todo el día más que para comer verdura hervida y tomarme dos aspirinas en la tarde por el dolor de cabeza.

Espero, de verdad espero que sea alergia, corresponde al periodo de primavera, pero nada es certeza ahora.

Mi papá está bien, su familia también, mis amigos también, nada extraño, sólo escuche varias sirenas en la tarde pero estaba muy mareado.

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Día 6


El Papa ha muerto, el Papa de esta ficción.

23 de marzo de 2020

Hoy desperté a las cinco de la mañana estornudando, tenía un poco de frío y noté que había dejado la ventana abierta. El virus no se transmite por aire, supuestamente, aunque mi papá me dijo en la tarde que había escuchado en las noticias que sí. Lo investigué y lo desmentí. Cerré la ventana y me volví a dormir hasta las nueve de la mañana. Tenía un poco de fiebre, según yo, me tomé un antigripal para prevenir, sino el virus, sí otra enfermedad ocasionada por mi descuido. Los antigripales me dan ansiedad pero siempre duplico la dosis para cortar cualquier síntoma y no enfermarme, llevo cuatro años haciendo eso y es el mismo tiempo sin tener catarro.

Hoy finalmente preparé la Focaccia, me quedó bien, según yo. Mientras estaba en el horno leía sobre mi materia de Sociolingüística: conservación y muerte de las lenguas. Qué curioso, quizás las lenguas se comportan como entes vivos y sean un sistema parasitario, algo que sin los humanos no puede existir pero que desde su principio tiene un vestigio larvario en nosotros, en nuestra genética ya dispuesto el virus y poco apoco éste se va desarrollando, algunas veces más fuerte, se manifiesta antes, provoca en sus huéspedes manifestaciones que sobrepasan la inteligencia, quizás Borges estaba enfermo de lenguaje. En otras no hay tanta exposición, y el lenguaje medio sobrevive, permite que nos comuniquemos para seguir viviendo, para que siga viviendo. Algunas lenguas son más invasivas que otras y cuando llegan a un nuevo huésped deciden expandirse. Un bilingüe quizás tenga un doble contagio y pueda transmitir a sus herederos alguno de esos, el más fuerte, el que más presencia o fuerza tenga en la sociedad. Las lenguas, al igual que los seres vivos, también mueren, también, después de alcanzar un punto alto comienzan su descenso y dejan de hablarse, salvo que el grupo de hablantes quiera conservarla o algún científico quiera mantenerla viva hasta de forma artificial. De las lenguas, así como de las enfermedades, sabemos también que pueden mutar, que se van transformando y que se adecuan al huésped, luego se separan, se dividen en familias que comparten rasgos genéticos, mismos que nos permiten clasificarlas como las lenguas romances o los tipos de influenza. Las lenguas, como las enfermedades, se contagian fácilmente, podemos notar préstamos del inglés en el español, en el francés, en el italiano, en el portugués y muchas otras, porque es el bicho más grande y porque también en algo genético nos atrae, como cuando escuchamos una figura que nos inspira su forma de hablar, su voz glotal que intentamos copiar para parecer del mismo grupo social. Las lenguas se comportan como las enfermedades, basta con que los huéspedes se expongan más, en masas, más contacto de las mismas para que se revitalicen, como los grupos migrantes o como ocurre con el catalán y demás lenguas que poco a poco se rescatan y vuelven a surgir, como las enfermedades medievales en los hijos de las personas que no quieren vacunarles (que no quiero destacar el aspecto negativo sino el de revitalización, de reaparición). Quizás no tenga nada de sentido lo que digo y sólo estoy haciendo una comparación estúpida.

Mi papá me dijo que se oían rumores sobre hospitales saturados en la ciudad donde vive, pero que ni las autoridades o la prensa quieren sacar eso a la luz, que quizás es una contingencia más económica que de forma real. Esos comentarios me molestan mucho. La gente se está contagiando y se está muriendo, ¿cuál es la maldita parte que la gente no entiende? ¿Qué pinche evidencia quieren? Quizás que les den un tour por las fosas comunes en Irán o los hospitales en Italia dónde además puedan tocar a los enfermos. Me molestan mucho las conspiraciones de este tipo, cuando tienen todo frente a su cara y actúan de forma distinta, como con el calentamiento global. Sin embargo con otras cosas no dudan dándolo todo como un hecho, como ocurre con la religión.

Hoy en el país murieron cuatro personas por la enfermedad, el presidente anuncio que teníamos finanzas necesarias (cosa falsa) para sobrevivir a la problemática económica que se presentaría pero lo que más llamó la atención fue la muerte del Papa, el líder de una de las religiones más antiguas y lucrativas que hay en el mundo. Se documentó en un video donde en el atrio de la basílica de San Pedro se le ve convulsionar en el piso manchando su ropa blanca de sangre. Las religiones también son como un virus, pero a diferencia de las lenguas, que nos sirve para comunicarnos, esta solo provoca daño en la sociedad. El Papa muere, sí, pero eso no derrumba el Vaticano, no derrumba a la iglesia ni a la religión completa desafortunadamente.

No tengo nada en contra de la fe, sin importar su religión. La gente tiene todo el derecho a creer en lo que se le pegue la gana ya sea un hombre en una cruz o un pepino pelado, son lo mismo, una forma distinta para el mismo significado, la fe en algo divino. Yo no creo en eso pero se me hace curioso, triste e ingenuo pero curioso, muy inocente, como creer en Santa Claus o en los Reyes Magos, si a las personas les funciona y eso les da fuerza para vivir y existir en el mundo qué bien que puedan sacar fuerza de ahí, otros lo hacemos de nosotros mismos. Pero el tema de la religión sí me enfada, me enoja que jueguen con esa fantasía de la gente y la conviertan en una empresa deshonesta y que la gente, ya fanática de esta empresa, idolatre y perdone todas las atrocidades que hacen, como la gente que clamaba la inocencia del pedófilo líder de la Luz del mundo. La gente es (somos) estúpida y se aprovechan de eso. Sí, el Papa murió pero nada cambia, los sacerdotes pedófilos siguen libres, haciendo que más familias creyentes entreguen a sus niños como ofrenda sin saberlo, como un sacrificio del que no están conscientes. Los creyentes fanáticos lo justifican todo como la voluntad de un Dios y por eso me resulta triste, porque está muy jodido creer en algo que se jode al mundo, que no escucha, que permite toda la mierda que ocurre día con día, la pobreza extrema en la que vive una mayoría del planeta contra el puñado de gente rica que toma decisiones para los demás. Ese dios no es justo, ese dios es una mierda, que ignora o que se divierte con el sufrimiento, o que, como nuestro presidente, se le ha salido todo de las manos por su ambición de ser el único Dios sobre todas las cosas. Si yo fuese Dios no lo permitiría, ni mandaría un diluvio para borrar todo y empezar desde cero con mis grupies y varias parejas de animales, no le pediría a quien cree en mi que me entregara a su hijo como sacrificio para demostrar que me ama, haría mi trabajo, carajo, ese wey estaría muy dañado si existiera.

La religión es el peor virus, porque infecta y la gente no muere, la gente mata en su nombre, los convierte en zombies, sin pensamiento, buscando comer cerebros para convertirlos en uno de ellos.

Hoy el Papa ha muerto, y ahora sí no busco el eufemismo de días anteriores, caminó hace 9 días por una Italia en crisis, realizó el peregrinaje a Santa María Mayor y a la iglesia de San Marcelo al Corso para rezar a un crucifijo milagroso que en 1522 ayudó a frenar la peste de Justiniano, según la leyenda, pero no le ha funcionado (tampoco lo ha hecho fuera de esta ficción). Quizás la fe de este señor no era tanta, quizás la forma misteriosa de obrar de ese Dios era darnos una lección y decirnos: “ya dejen de chingar, estoy jugando a las pandemias”, como el niño malcriado que parece ser en mi cabeza. Quizás él mismo sabía que Dios no existe pero que ese acto performativo traería esperanza a sus seguidores, los mismos que siguen dando diezmo y soportando la gran estructura empresarial y corrupta que representa.

Todos los hombres (humanos) son mortales (mueren). Sócrates (El Papa) es (era) hombre (humano)…

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Día 5


22 de marzo de 2020

Hoy salí a la calle para comprar algunas cosas para la comida, me decidí a preparar lasagna, así que fui por jitomate y romero para la focaccia que aún no preparo. Salí como a las 10 de la mañana, aprovechando que fue domingo nadie iba a estar en el mercado y así fue, las pocas personas que encontré estaban con cubrebocas y guardaban su distancia entre sí, lo mismo que hacía yo. Regresé y me puse a preparar la salsa de tomate, todo lo demás lo tenía en el refrigerador.

Decidí no hablar con mi papá, seguro que estaríamos teniendo una larga conversación sobre como hacer y no hacer las cosas. Me cuesta trabajo creer que a esta edad aún quiera mandar en mi vida, aún quiera decirme qué hacer. Vamos, no soy un escuincle de preparatoria, tengo más de un cuarto de siglo. Mi relación con el es más complicada, siempre ha sido complicada pero hablamos todos los días, la distancia ha sido positiva pero no me imagino pasar tres o cuatro días sin que hablemos salvó por alguna situación especial. Nos volvimos más frecuentes, no unidos, desde la muerte de mi mamá, como que sintió que tenía que integrarme a su nueva familia y lo intentó, no sé si fue exitoso o no pero amo a mis hermanos, a mis medios hermanos pero que al final para mí son hermanos completos, incluso con Georgina tengo una buena relación, con todo y su carácter controlador e irracional en algunas ocasiones, es buena persona, es inteligente y dispuesta a hacer las cosas inmediatamente, y además soporta a mi papá cuando yo no lo quiero hacer.

Pero bueno, hoy no hablé con él y él no me marcó así que puedo dar por sentado que todo va bien.

Camino al mercado leí un tweet en el que me etiquetaban, una cadena de “aburrimiento de cuarentena” o algo así y seguido a ese dos tweets sobre el momento que vivimos; una nota de la BBC hablando del ridículo que tiene la gente por comprar papel de baño en época de crisis, en compras de pánico y básicamente era algo que ya todos sabíamos, la gente es estúpida, se deja manipular o responde a una necesidad que genera al ver que alguien hace algo, como un rebaño, como cuando alguien que va a retirar dinero se forma en la fila del cajero para depositos y retiros esperando su turno cuando hay otros cuatro cajeros automáticos que pueden ser usados para retirar pero ve la línea e inmediatamente se forma, en automático. Así es cuando ven que el vecino compra papel de baño y no sabe por qué pero creen que tienen que hacerlo. También explican que es por ese desapego que le costaría para alejarse del papel acolchonado con un cachorro en la bolsa que lo contiene.

El otro tweet era una comparativa demostrando el mismo comportamiento del virus en Inglaterra con dos semanas de diferencia respecto a Italia, la tendencia es justamente la misma y haciendo esa comparación con la de nuestro país vamos a la misma, eso significaría que en efecto, en un mes, estaremos en un punto de emergencia. Ahora no solo temo por mi padre sino también por mis tías y por mis tíos.

En el edificio hay una señora grande, como de ochenta años, hoy vino su familia a comer, no me parece tan buena idea. Yo he cancelado el anuncio de Air BnB para que nadie en nuestro edificio, en nuestra colonia, corra algún riesgo porque creo que es mejor no arriesgar nada en este momento. En Argentina se hizo popular la noticia de la señora que regresaba de Italia y le había puesto el cuerno a su marido con un señor que el domingo andaba en una carne asada, días después todo el pueblo ya estaba en cuarentena.

Hablé con un amigo de Francia, me comentaba que es muy extraño para él, toda su familia está en cuarentena y guardada en casa, viviendo una realidad que un no nos toca pero que pareciera la lectura del futuro. También me dijo que había recibido un correo diciéndole que sí por cualquier razón tenía que salir directo a Francia las puertas estaban totalmente abiertas, claro, como si los vuelos internacionales ahora fuesen una opción. La parte que más llamo mi atención fue su contacto con la realidad. Se había presentado en migración cuatro días atrás y para su sorpresa todo el trámite lo hizo a través de una barrera de plástico grueso improvisado para evitar cualquier tipo de contacto y contagio. La gente sigue saliendo a la calle, les levantan actas en España por no respetar las reglas. Los tweets sobre personas fallecidas comienzan a hacerse más frecuentes, gente despidiéndose de sus abuelos o sus padres, vamos a quedar en un largo duelo después de esto.

La lasagna me quedó deliciosa, estos serán los últimos días así antes de que inicie la dieta restrictiva de verduras, frutas, arroz y muy poca carne.

AVISO: La presente narración es un texto ficticio, algunas de las situaciones, personajes y escenarios son reales como recursos narrativos, de aquí en adelante la enfermedad será distinta al COVID-19 y por lo tanto también sus repercusiones en la sociedad.

Día 4


21 de marzo de 2020

Italia vuelve a superar su número de personas fallecidas, 793 en las últimas 24 horas y los dos días sin nuevos contagios en China han sido interrumpidos por 46 nuevos casos, con nosotros se registra el segundo fallecimiento. Al parecer esto va para largo.

Georgina no resultó positiva, así que está fuera de riesgo pero mi papá me dijo lo asustado que estaba por una cuestión en particular: el seguro y el trabajo. En su trabajo está contratado por honorarios casi casi, porque no está declarado ante la ley, no cuenta con seguro, es más, no tiene un contrato. Fue despedido de su otro trabajo hace algunos años cuando se rehusó a renunciar a su antigüedad para que le renovarán horas y contrato. Lo mejor que pudo conseguir fue esta nueva empresa y básicamente es un empleado informal donde recibe su paga en un sobrecito manila y firma en un cuaderno de recibido y conforme. Como él son muchas las personas que están en esa situación, una que no les permite acceso a seguro o a beneficios que tendrían que estar otorgados por ley. Otros, los que también están en el mismo escenario, son los Freelancers y los que se autoemplean informalmente, que a fin de cuentas es lo mismo. En eso pensaba viendo a la señora que vende antojitos en la contraesquina del departamento. La señora llegó un día, puso en la banqueta un anafre, dos bancos, una mesita con guisados, una sombrilla y comenzó a vender. Dudo que cuente con alguna certeza salarial y mucho menos que considere pagar su propio seguro y no porque esté desinteresada de hacerlo, sino porque la realidad de las personas no da para ello, no es como que decidan ganar poco y conformarse con esa situación sino todo lo contrario, si salen a la calle, si aceptan esos trabajos, es porque su realidad, la realidad que les ha ofrecido este país, es una realidad de mierda, precaria, que ha arrojado al mundo a las personas a qué se hagan cargo de sí mismas como si vivir en sociedad significara eso. Si la señora está vendiendo comida en la banqueta es porque algo la orilló, no porque haya decidido renunciar a sus derechos y vivir de esa manera.

Recientemente vi un reportaje de un periódico donde acudía a un mercado popular bastante famoso en la ciudad. Los locatarios pedían que la gente no se asustara por el virus y siguieran comprando. Claro, de ello viven, no es como el presidente o algunos otros que tenemos un salario asegurado, es un tema que debería de ocupar al gobierno pero el actual poder dice que esas personas la tienen más difícil y que por eso no va a suspender las actividades comerciales. Nuevamente, no coarta a las personas pero las abandona a la deriva porque este gobierno no sabe qué hacer.

Vi otros dos reportajes, uno más serio que el otro. El de la BBC indicaba que sí el número de contagiados en Alemania es tan alto como el de Irán pero su número de personas fallecidas es tan bajo es porque tienen una preocupación genuina y un control minucioso, haciendo pruebas y diagnósticos a todas las personas. Eso nos hace pensar que quizás el número de contagiados en países como Irán, China e Italia sean más altos de los que reportan pero no se ha diagnosticado con el mismo esmero que en Alemania. El otro reportaje decía que las enfermedades vienen de China por el tema de los mercados de animales, sin embargo el Ébola no vino de China ni la influenza A-H1N1, el problema está en la estructura económica que nos sostiene a las sociedades en desarrollo y en las formas ridículas de consumo, vamos, que comer carne de armadillo no es tan necesario, me he de pensar. Por cierto, me parece que antier vi unos vídeos en Twitter de Chinos comiendo animales aún vivos, como ranas y peces, me provocó náuseas pero en todas las culturas lo hacemos, adjudicar prácticas de este tipo a una sociedad o a una cultura en concreto es alejarnos de la nuestra, es negarnos por afán de inculpar al otro, eso creo.

¿Qué va a pasar con esta enfermedad? ¿Cuánto vamos a soportar más como sociedad?, Los días difíciles están por venir aquí, faltan unos días, unas dos semanas para que sintamos como las olas del virus rompen contra el país y comienzan a arrastrarnos.

Tengo mucho que leer para la universidad y aún no termino, me distraigo en otros pensamientos, menos formales, mundanos, absurdos, como videos de internet donde hacen concursos y esas cosas, de verdad que la sociedad es idiota, somos idiotas, haciendo compras de pánico, vaciando los anaqueles de cerveza pero dejando intactas justo las de la marca con el nombre similar a la enfermedad, somos ridículos, somos más entretenidos, más interesantes que las hormigas o las abejas, porque damos sorpresas, muchas de ellas con poco o nulo sentido común, como si nuestra racionalidad se perdiera u optáramos por perderla, es extraño como estamos insertos en un sistema que desconocemos cómo funciona pero lo hemos intentado de todas las formas posibles y luego viene la naturaleza a recordarnos que somos iguales a las hormigas o las abejas y que no estamos inmunes a fallecer en cualquier momento, a qué fumiguen nuestro panal. Por cierto, he notado mi tendencia a evitar la palabra muerte, a decir que alguien murió, prefiero usar la palabra fallecer, casi como un eufemismo, matizando el estado vital de un ente, como el humano, no sé si sea porque la palabra me parece más poética, o más suave, o más educada, o menos total, no sé que sea pero algo en la palabra me detiene a usarla continuamente.

Mañana tengo que lavar ropa, tengo toda la de la semana. Mientras pongo todo en la lavadora voy a leer y hacer mis resúmenes, ya nada puede distraerme, ni mi padre, ni el presidente, ni los vídeos de concursos ni el cubo Rubik porque finalmente aprendí a armarlo.

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Día 3


20 de marzo de 2020

Hoy sí podría decir que fue un día de aislamiento completo. Subí a arreglar el cuarto de Air B&B porque seguía hecho un desastre, mañana le dedicaré tiempo a pintarlo nuevamente.

Me siento un poco decaído anímicamente, por ello no preparé nada para comer hoy, agarre verduras del refrigerador y las puse a cocer en vapor, era todo. Mi humor cambió radicalmente después de hablar con mi papá, después de leer las noticias y después de buscar más información sobre el virus.

En las noticias dicen que otros países ya están cerrando sus fronteras absolutamente así como estableciendo una cuarentena extrema de tal forma que el ejército estará patrullando las calles para revisar que nadie esté fuera de casa. Aquí aún no ocurre eso, desde el balcón veo muchos carros y gente paseando a sus perros, caminando, tomando taxis, comiendo en el puesto de tacos de enfrente, saludándose de mano, como que aún no se hace evidente que estamos en un periodo donde la mínima exposición podría ocasionar un contagio. Y justo en las noticias decían que la gente estaba en Miami despreocupada, en plena fiesta, declarando que no lo notaban tan grave mientras que por otro lado la OMS nos decía a los jóvenes que no estábamos del todo a salvó y que cuidáramos nuestras acciones porque podríamos ser la causa de contagio de más personas, incluso podríamos enfermar gravemente según nuestra salud actual y terminar con serios tratamientos en el hospital sino en la muerte. Hoy nuevamente Italia aumenta su número de personas fallecidas y afortunadamente China declara un segundo día sin contagios locales.

Mi papá me marcó para decirme que le habían hecho la prueba a Georgina, mañana conoceremos los resultados, sonaba muy preocupado, por ella, por él y por mis hermanos. Me preguntó que cómo me sentía y realmente no hablé mucho, no estoy enfermo, vamos, no he tenido ningún síntoma más que ligeros estornudos y algo de tos, pero es lo normal en mi cuando se aproxima la primavera, y mañana se supone que inicia. Justo hoy Instagram me recordaba que hace tres años estaba en Florencia y pensé en lo poco que pude apreciar las galerías, museos e iglesias porque mi rinitis alérgica me impedía respirar decentemente y pasar minutos sin estornudar. Ahora busco imágenes de Italia con algún hashtag y la mayoría están llenas de reflexiones y pensamientos por lo que está ocurriendo. Mi papá dice que cuando esto pase tenemos que hacer una carne asada pero una amiga de la universidad me escribió porque leyó en algún lugar que las cosas alcanzarían su punto más fuerte aquí el 21 de abril. No me dijo la fuente así que no le creo mucho aunque leyendo una nota de la BBC se mencionaba que al menos tres meses para reducir brotes pero una vez que salgamos a la calle la enfermedad volverá a surgir y nuevamente tendremos contagios, le daban dos años, aproximadamente, para que las cosas comiencen a regularizarse. Me preocupa mucho que mi familia, bueno, la familia de mi papá, se enferme, no tengo forma de ayudarlos.

La enfermedad es muy agresiva, casi todo el ciclo ocurre durante algunos días, diez en el caso de las personas que fallecen y casi un mes en las personas que se recuperan. Si lo vuelvo a pensar, diez días con esos síntomas se me hace ahora mucho tiempo, considerando que cuando le da gripa no soporto después de los dos días.

Me parece que los síntomas y como se manifiesta es lo que más aterra a la gente, lo que más miedo les da por pensarse en una situación así, porque de cierta forma todas las personas podemos generar esa sensación de suponer como se percibirá algo, alineamos nuestros pensamientos para colocarnos en ese dolor y es lo que más nos afecta. Una enfermedad con estos síntomas claro que aterroriza, da miedo de solo imaginaria, pero por eso tenemos que trabajar como sociedad para evitar que el virus alcancé a más gente, el problema está en que salta de una persona a otra dejando una sombra de desesperanza para quien se haya posado antes. Estar en casa es lo mejor que podemos hacer y evitar el contacto con las demás personas por mucho que queramos verles. Yo he cancelado el cuarto de huéspedes porque no puedo arriesgarme a enfermarme ni a enfermar a los demás, definitivamente lo mejor es el aislamiento total y ahí es donde me sigo preocupando, porque mi papá aún tiene que ir a trabajar. De verdad espero que nada malo le ocurra.

Por cierto, comencé a armar un cubo Rubik de 4×4, seguro que para mañana lo tengo resuelto con ayuda del internet.

AVISO: La presente narración es un texto ficticio, algunas de las situaciones, personajes y escenarios son reales pero sólo empleados como recursos narrativos, la enfermedad será distinta al COVID-19 y por lo tanto también sus repercusiones en la sociedad.

Día 2


19 de marzo de 2020

Me despertó a las cuatro de la mañana la alarma de un carro estacionado justo en la ventana del departamento, vivo en el primer piso así que todo el ruido de la calle me llega de primera, los chismes, la señora vendiendo sus revistas y periodicos, la máquina para despachar gente en los helados por turnos, mi vecina regañando a su perro, la misma vecina regañando a su hija. La alarma estuvo sonando por aproximadamente quince minutos, después de eso llegó el dueño y la apagó, arrancó y se fue de aquí.

Revisé Twitter mientras escuchaba el ruido, confirmaban la primera muerte en el país por el virus, era una persona una década más joven que mi papá. Al parecer había asistido a un concierto unos días atrás y los síntomas no los había presentado sino hasta hace diez días. Era muy poco tiempo, bueno, mucho a comparación de la peste negra o la bubónica, pero poco para lo que estamos considerando que vamos a vivir, todo es poco tiempo porque no consideramos lo que vamos a vivir. Busqué algo más de información pero no anunciaban nada, sólo lo que indicaba el titular de la noticia. Aún con el ruido de la alarma pensé en todos los contingentes que tuvimos antes de que se declarará como una emergencia sanitaria lo que estaríamos (o estamos) viviendo. El ocho de marzo miles de mujeres salieron a la calle a reclamar seguridad, a exigir que no las mataran, porque los feminicidios son un tema que debería de ocupar un apartado importante en la agenda de gobierno y el señor que está a cargo de eso pidió que no le pintaran las puertas del palacio. Tengo tanto arrepentimiento por haber votado por él y estoy seguro de no ser el único decepcionado.

Me quedé dormido pensando en el otro contingente, un festival de música al que asistieron muchas personas pero que además no fue cancelado por los organizadores aún con el tema de salud que estamos viviendo.

Eran las nueve y media de la mañana cuando desperté, puse la lavadora, me bañé y comencé a hacer tarea. Subí a tender la ropa, salí a la tienda de la esquina por aceitunas y me regresé a la casa donde me comí una torta de pierna y jamón.

Mientras hacía la tarea en las noticias llamo mi atención un titular sobre Italia dónde hablaban de Venecia y sus canales. Abrí el vídeo y quedé maravillado de lo que estaba ocurriendo: los canales se veían cristalinos porque el agua estaba sedimentada por la ausencia de movimiento de góndolas y vehículos motorizados, pero lo más sorprendente, lo más hermoso, eran peces y delfines que nadaban entre las aguas tranquilas, incluso mencionaban la aparición de aves a las que no se les veía en mucho tiempo. Se leía en los comentarios “no cabe duda que los humanos somos la contaminación más grande de este planeta”, “qué hermosa sería la tierra sin la humanidad”, “la única esperanza para nuestra querida tierra es que desaparezcamos”, “que se instaure un mes de cuarentena a nivel mundial y nos vamos a recuperar”, se me hacían comentarios curiosos, nada que no sepamos, pero tan adecuados, no como en esas conversaciones de borrachos o cuando quieres hacerte el interesante, no, ahí estaban, un auténtico sentir ante lo hermoso que era ver animales aprovechando nuestra ausencia.

Terminé una de mis lecturas y me perdí un rato en las redes sociales dónde el presidente nuevamente circulaba por enseñar unas estampitas religiosas como protección contra todo mal. Estamos jodidos.

En la tarde quise preparar una Focaccia, porque ya tenía las aceitunas, pero me quedé sin agua. Intenté lavar los trastes y nada, revisé la sisterna y estaba vacía. Seguro que cae agua durante la noche. Ya mañana lavaré y cocinaré.

Hablé con mi papá para saber si Georgina estaba bien y al parecer estaba más nerviosa porque otros dos de sus colegas habían dado positivos a la prueba del virus, ella irá mañana a revisión porque puede que las personas sean portadoras pero no presenten ningún síntoma, espero que no dé positiva porque mis hermanos y mi papá tendrán que revisarse también.

En estos días he pensado un poco en mi madre, en lo racional que era y lo tranquila que estaría ante la situación, sabría muy bien como tranquilizar a Georgina, incluso a mi papá quien se escuchaba un poco inquieto. Quizás también platicaría conmigo, viviríamos juntos, con su novio, quien sabe cómo serían las cosas.

Veremos qué ocurre mañana, espero ya tener agua.

Nota: investigar más sobre el virus para tranquilizar a mi papá.

AVISO: La presente narración es un texto ficticio, algunas de las situaciones, personajes y escenarios son reales como recursos narrativos, de aquí en adelante la enfermedad será distinta al COVID-19 y por lo tanto también sus repercusiones en la sociedad.

Día 0


17 de Marzo de 2020

Hoy será el primer día del encierro, bueno, el día cero, porque tuve que ir a la universidad a tomar la última clase antes de que regresemos el siguiente mes. Platicamos un poco de las alternativas que tenemos para seguir con los cursos en linea. La profesora dice que posiblemente no nos atrasaremos tanto, porque sólo son tres semanas (ya que descuenta la suspensión de Semana Santa), pero honestamente me preocupa mucho tener que reponer clases, he comprado un vuelo para Nueva York y París dentro de unos meses para ir a ver a un amigo y sería una pena tener que cancelarlos.

Luego pasé a revisar unas cosas a la delegación, porque mi vecina nos mando un citatorio a todos los del edificio, que porque no arreglamos las cosas que ella quiere. En la delegación me dijeron que están hasta la madre de ella, que le pongamos una demanda por hostigamiento. En mi caso el documento venía a nombre de otra persona así que no me tuve que presentar el día en que citaban, que será para el 30 de marzo.

Llegué a la casa y tuve mi tutoría con mi director de tesis, primera tutoría por internet, se sintió extraño porque siempre interactuamos mucho, con lecturas, libros y demás cosas que me muestra en su cubículo, pero supongo que tengo que empezar a acostumbrarme.

Revisé mi correo y  tenía una notificación de la universidad diciendo que se suspendían las clases, que ese periodo de suspensión “paulatina” se había convertido en un toque de queda donde ni profesores ni alumnos tendríamos contacto, más que para lo necesario, para exámenes de grado ya programados para esta semana. Mañana tengo, tenía, una exposición programada, pero ya estamos viendo con mi profesor cómo lo arreglamos. La idea es que nadie salga, que no se propague la enfermedad.

Suena un poco a que estamos viviendo en una situación terrible pero me parece todo lo contrario, veo con ánimos esto que está ocurriendo, vamos a tener tiempo de reorganizar las cosas que consideramos prioritarias, avanzar en la tesis, hacer ejercicio en casa, vamos, no es el fin del mundo, podemos adecuarnos. Hay videos de gente en Italia cantando en sus balcones o haciendo cosas de ese tipo, me parece inspirador, más que los imbéciles que se acaban el papel de baño, porque claro, en el fin del mundo lo más importante es limpiarse el culo con papel que no raspa.

Mañana voy a hacer un poco de supermercado, tengo varias cosas así que será lo usual, pastas, sopas, mantequilla y quizás harina por si se me ocurre preparar un pastel o algo.

En definitiva nada de ver las noticias todo el tiempo, sólo algunas publicaciones para estar al día pero de forma tranquila. Mi papá me dijo que mis hermanos están bien, les suspendieron las clases en la primaria y en la secundaria, sólo él y su esposa van a seguir trabajando, no consiguen que se los hagan a distancia. Mi mamá estaría muy molesta con toda la gente volviéndose loca.

Bien, pues no pasa nada, veremos mañana si las cosas cambian.

Olvidé mencionarlo, me compré unos calcetines de cinco pesos en el centro, un par con figuras de dinosaurios y el otro con un extraterrestre.