Cosas de Libreros 12


Clienta: (Buscando un libro en la pantalla táctil. La deja y se dirige al módulo de información con un compañero que estaba delante de mi cubriéndome)

Compañero M: ¿Qué tal? ¿En que le puedo ayudar?

C: Quiero el libro (menciona el título) en español porque aquí lo tienes en inglés.

M: (Busca en el sistema) Por el momento no lo tenemos, y en inglés sólo está en las sucursales…

C: ¡Ya lo sé!, ¡te dije que en español!, ¡busca ahora!, ¡Tonto!

Yo: Buenas tardes, no tenemos el libro que usted busca y no lo trabajamos en español.

C: ¿Y me lo vas a conseguir?

Y: ¿Tiene el autor?

C: Sí, está en la computadora de allá.

Y: No veo, ¿me lo repites?

C: Es este (me enseña en su teléfono).

Y: No, sólo en inglés, ¿la editorial?

C: ¿Qué?

Y: ¿La conoces?

C: No

Y: Pues está difícil entonces. Supongo que mucho menos sabes la fecha de edición.

C: Pues es de hace como veinte años.

Y: Sí, ya lo sé que en inglés es de hace veintidós años, ¿pero y en español?

C: No sé.

Y: No tengo forma de rastrearlo. Ve a librerías de segunda mano, libros usados, quizás ahí te puedan ayudar.

C: ¿Y qué tú no puedes buscarlo?

Y: Lo lamento, sólo es para clientes (se da la vuelta y sale muy enojada).

Anuncios

El manual del buen librero


Saludos al mundo entero,

Inicio esta nueva entrada para darles la bienvenida a esta nueva sección en mi blog que he reabierto, que tenía abandonado desde hace algunos años pero que siempre estuvo presente en mi mente.

Como algunos de ustedes saben, otros no, actualmente trabajo en una librería desempeñando la función de librero, misma que vengo realizando desde hace casi cuatro años.

Sin embargo, en los lugares en los que he estado me he encontrado con un gran problema y es que no existe un manual para aquellos que aspiramos a ser grandes libreros, grandes vendedores del conocimiento en papel impreso. Jamás me he encontrado con una guía que me pueda decir cómo actuar ante esos clientes enfadosos de la vida, cómo acomodar un libro que bien puede estar en filosofía, antropología, arte o infantil, cómo ahorrarme la molestia de explicarle a mi estúpido compañero que se obedece a un sistema y que su criterio de erudito no nos sirve de nada, cómo limpiar un estante, cómo sacudir los libros, cómo recomendar un libro que no he leído, cómo tratar con escritores desconocidos, cómo recomendar un libro que no me gustó, como distinguir las editoriales, cómo interceptar a los ladrones de libros, cómo mandar al demonio a todos esos snobs que vienen sin un centavo a presumir lo mucho que han aprendido de la vida… con los libros.

Este será un manual que se irá escribiendo poco a poco y que irá tomando forma conforme pasen los días y se publiquen las entradas. La división de los capítulos aún no me queda clara pero, como en todas las librerías, seguro que en algún momento le pondré sus letreros a cada publicación para poder catalogarlos.

Para todos aquellos que se estén iniciando en la humilde y pretenciosa labor de ser librero, para aquellos que quieran serlo, para los que en vidas anteriores fueron libreros en algún otro país, para los que frecuentan las librerías, para los que quieren frecuentarlas y para los que quieran entretenerse, para todos ustedes: El manual del buen librero.

(Se escuchan algunos aplausos)